¿Qué es la queja?
- Gus Yurgel

- 24 feb 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 5 jun 2023
Ayer, conversando con una querida amiga y hermana del camino espiritual, tuvimos una enriquecedora conversación acerca de las quejas que tenemos en nuestra mente. Molestas, intrusas, e indeseables quejas que se cuelan en nuestro pensamientos diarios, que nos quitan la alegría y que a veces distorsionan la manera en la que percibimos nuestra realidad.

Foto de Liza Summer en Pexels
Difícil será que no tengas tu propia respuesta a esta pregunta. Te quiero compartir una forma de verla, que al mismo tiempo es una solución para eliminarla. Si te fijas, “aquello por lo que te quejas es aquello por lo que no has tomado responsabilidad.” Generalmente nos quejamos de cosas que “vemos por la vidriera”. Yo me quejaba de la clase política corrupta de mi amada Argentina hasta que me di cuenta que no estaba haciendo nada para cambiar esa realidad que me molestaba. Yo no estaba tomando responsabilidad por esa situación, y la queja me estaba consumiendo. Una vez que me involucré y participé en la campaña de un candidato a Presidente, esa queja mutó:
Pasó de ser algo que me enojaba cuando leía el diario,
a algo que yo creía que podía cambiar.
Y tú..¿de qué te quejas?
Te propongo un desafío simple y breve: piensa en este momento en alguna de las quejas que tenés dando vueltas en tu mente. Respondeme por favor (respóndete) sinceramente si has tomado alguna acción para cambiar el origen de esa queja.
Este ejercicio es tremendamente poderoso para darte cuenta que la queja puede ser también una llamada a cambiar algo en tu vida. La persona quejosa, todos tenemos un ejemplo a la mano, se caracteriza por nunca estar abierta a cambiar y a siempre estar enfocada en lo negativo de las situaciones o de las personas. Pierde tanto tiempo en su propio relato de todo lo que no funciona, que no puede estar abierta a escuchar otras alternativas. Casi que disfruta de quejarse, como si fuese un combustible indispensable.
Quizás tu no eres una persona “quejosa”...pero seguramente de tanto en tanto te ataca la queja mental. En ese momento tienes ya dos cosas para hacer; la primera reconocer que tu mente se está quejando; esta toma de conciencia automáticamente pone a las cosas en su correcta proporción.

Y la segunda; preguntarte ¿Qué podrías hacer para cambiar o mejorar la situación que te genera la queja?. Aunque no puedas cambiar la situación, el solo hecho de ejecutar alguna acción al respecto aliviará (o eliminará) la queja de tu mente. De nuevo; la queja no es por la situación per se. “La queja es tu propia reacción emocional a una situación externa.”
Como siempre querida y querido lector, espero que hayas disfrutado estas líneas.
Siempre con amor y a tu servicio,
Un abrazo
GUS




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